Es el momento de marcarse nuevos objetivos, entre los más populares se encuentran: dejar de fumar, adelgazar, comer sano, ir al gimnasio, aprender algo nuevo, leer más, pasar más tiempo con la familia… No obstante, según diferentes estudios, solo entre el 8 y el 12% de las personas lo consiguen.


¿Cómo podemos conseguirlo?

Fase de calentamiento
Poco a poco hacemos pequeños cambios en nuestra rutina, de esta forma vamos adaptando a nuestro cuerpo y en especial a nuestro cerebro a situaciones nueva, nada radical, pequeños cambios en los comportamientos diarios, cambia algo en el desayuno, varía el itinerario hacia el trabajo, etc.

Fase de entrenamiento
Este paso se basa en una idea: nuestro cerebro se acostumbra a un comportamiento -y lo considera un hábito propio- cuando se repite entre 21 y 60 días. Es decir, ese duro esfuerzo inicial no perdurará para siempre, máximo dos meses.
En esta fase es donde comenzamos el entrenamiento mental, buscando una razón propia, un “para qué” quiero realmente introducir este hábito en mi vida o este cambio. Pues estas razones serán las que nos servirán de pilares cuando lleguen las circunstancias y los pensamientos “desmotadores”.

Ponte en marcha
Cuando elijas esa meta, cuando te propongas crear un nuevo hábito poderoso, hazlo por ti, no por clichés o modas. Hazlo para crear bienestar en tu vida, y cuando en un futuro lo hayas conseguido, que sea para que puedas mirar atrás sintiéndote una persona satisfecha y orgullosa de ti misma.
Este año escribe tu lista de propósitos, actúa con inteligencia y siente que eres capaz.Prueba estas tres fases. ¡Tu cerebro, tu mente y tu corazón lo agradecerán!